A fines del siglo XIX, cuando la iglesia todavía era de madera, la casona de la esquina de Tapia de Cruz y Asborno ya estaba construida. Distinguida, como un fuerte que velaba por la integridad de la plaza San Martín, en pleno corazón de un Escobar pueblerino, con calles de tierra, que todavía dependía del partido del Pilar. El edificio, uno de los más antiguos de la ciudad, expone la arquitectura “italianizante” bonaerense. La fachada muestra una división de niveles, donde la planta alta conserva su formato original con ocho aberturas, postigos de madera, balcones de herrería artística y...