La pulseada con los grandes inversores inmobiliarios sigue sin definición, aunque el diálogo está abierto y en el Ejecutivo hay optimismo en posibles acuerdos. Quiénes están más cerca y quiénes se resisten a cumplir la ley.
Desarrollo urbanístico
Los inversores inmobiliarios se encontraron con un freno que hasta ahora no habían tenido en Escobar: el Municipio suspendió los permisos de obra en Puertos, El Cantón, San Matías, El Naudir y El Cazal hasta que regularicen sus proyectos.
La autovía que nace en el puente del kilómetro 44 y llega hasta Puertos del Lago está terminada hace un año, pero todavía no fue habilitada. El Municipio tampoco pavimentó el empalme hasta la avenida San Martín.
Desde la autopista Panamericana parece terminado, pero al acceso del kilómetro 45 todavía le faltan varios kilómetros para conectar con la ruta 25. El asfalto, por ahora, solo llega a las nuevas urbanizaciones, que pagaron 15 millones de dólares por esa obra.
El comercializador de El Cazal sostiene que “los humedales son habitables” y basa sus argumentos en la normativa vigente. “En todo caso, habría que modificarla”, dice. Y no tiene dudas de que Escobar terminará como Pilar.
La proliferación de edificios en altura despierta fundados temores. ¿Qué pasará con el tránsito y los servicios? ¿Y el paisaje urbano? La capital nacional de la flor crece y cambia, pero ante el avance inmobiliario sigue sin definir su perfil.