Es la encargada de un merendero comunitario que funciona en el barrio San Miguel desde hace más de una década. “Nunca tuve ni voy a tener aspiraciones políticas. Mi interés es no pasar por esta vida en vano”, afirma.
Maschwitz
Hace doce años se vino a vivir al barrio Las Chacras, junto a sus hijos y su esposa, Catarina Spinetta. Cuenta que le costó adaptarse, pero que ya empezó a “echar raíces”. De hecho, filmó dos películas en Escobar: Antes del estreno y Primavera.
Desde fines de los '90 se sienta detrás de la batería de Nonpalidece. Y hace una década se mudó a Maschwitz: “Venir acá me cambió la vida”, asegura. Afirma que “el reggae es un cable a tierra”.
Ingeniero Maschwitz cuenta con un nuevo atractivo que enaltece aún más su mote de “Pueblo de las Artes”. En el parque Papa Francisco, nueve escultores dejaron su impronta con obras imponentes que embellecen el enorme predio de la calle El Dorado.
El pasaje vehicular que conecta Maschwitz con Escobar fue reconstruido reemplazando la madera por hormigón. Además, la obra incluyó el ensanche del arroyo, para evitar inundaciones.
Es músico profesional, sesionista y docente. Participó de varias bandas y dejó su huella en discos de artistas locales. Ahora le llegó el turno de salir al ruedo como solista, sin descuidar sus talleres.
Enrique Gibert Mella y Ana Laura Siniscalco son pareja en la vida real y también en los teatros de ópera más importantes del país, donde se lucen con su Gala Lírica Popular. Anhelan presentarla en el distrito.
El modelo, actor y músico fue uno de los que hizo punta en la camada de famosos que vino a vivir a Maschwitz en los últimos años. Cuando no está, es porque viajó a India con su esposa, Dolores Barreiro.
A principios de 2015, un grupo de músicos emprendió una gira artística desde Ingeniero Maschwitz para difundir y ampliar su material discográfico a lo largo y ancho de América Latina.
Un mercado en Maschwitz que busca sustentabilidad, vecinos que ofrecen productos naturales y cada vez más personas adhiriendo a la propuesta del comercio justo y el consumo responsable.
Abogado y docente, fue distinguido como “Vecino Ilustre” por la Casa de la Cultura de la localidad, a la que llegó en 1972. “Lloré como una magdalena”, confiesa, aún emocionado.
Una pareja de voluntarios españoles llegó en 2014 al Colectivo Cultural con una beca de nueve meses de la Unión Europea. Pero la experiencia les resultó tan fascinante que decidieron quedarse a vivir en Ingeniero Maschwitz.
Dos jóvenes de Maschwitz conformaron hace un año una dupla de payasas que lleva su arte circense por distintos escenarios. “Sentimos que el trabajo y el esfuerzo dan sus frutos”, afirman, contentas.
El grupo de teatro comunitario del Colectivo Cultural cumplió cinco años y va por más. Participar de un encuentro nacional en Salta y presentar una nueva obra en 2017, sus objetivos más inmediatos. Un proyecto social y artístico consolidado y en crecimiento.
Fue taquígrafa, martillera pública y dueña de la vinería “El Traguito”, un símbolo del Ingeniero Maschwitz de los '60. Acaba de cumplir 90 años y lo festejó a lo grande, rodeada de afectos y feliz.
Descendiente de una familia tradicional del pueblo y reconocida por su trayectoria como cantante, admite que el Maschwitz actual le gusta, aunque señala que los vecinos podrían hacer más para que se vea mejor.
Aníbal Guiser protagonizó el programa de TV más visto de los domingos a la noche a principios de los ‘90. Pero nadie conoció su rostro y la fama le pasó por el costado. Un actor que pateó el tablero y se vino a Maschwitz.
Tras siete meses de trabajo quedó inaugurado en Ingeniero Maschitz el primer shopping del país totalmente hecho con contenedores marítimos. Otro atractivo para disfrutar en la cada vez más linda calle Mendoza.
Con su atelier en el Paseo Mendoza, la talentosa artista plástica es una referente de la zona. Sus pinturas son fácilmente identificables, por sus colores y sus mujeres. “No me las puedo sacar de encima”, afirma. Además, su increíble vivencia en un palacio.
En medio de una vegetación exuberante, el complejo de Ingeniero Maschwitz ofrece desde opciones gastronómicas y culturales hasta espacios para la salud. Un lugar con todos los condimentos para una buena salida.
Saladas y dulces, a la parrilla, personalizadas, exquisitas… Comer pizzas en Dreamcatcher es una experiencia singular. Su original propuesta es furor en el pueblo de las artes y ya se extiende a otras localidades.